Bartolomé: Un nuevo spot en la ciudad para tener una conversación pendiente en el corazón de Mérida
Una experiencia que se vive con los sentidos y el alma
10 de June de 2025 Restaurantes
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Hay lugares que se sienten distintos desde que entras. No por la decoración ni por la música, sino por algo más sutil. Algo que no se puede ver, pero sí se percibe. Bartolomé es uno de esos lugares.

Ubicado en el corredor gastronómico de Mérida, este nuevo espacio no llegó para seguir tendencias, sino para abrir una conversación que llevaba siglos esperando. Una conversación entre lo que fuimos, lo que somos y todo eso que todavía estamos por descubrir.

Desde la barra, la propuesta es tan potente como íntima. Bajo la dirección creativa de Javier Caballero y con la sensibilidad de Xexa León al frente, la mixología de Bartolomé es una declaración de principios: no se inspira en lo que dicta Londres o Nueva York, sino en las raíces, los fermentos, los silencios y las especias del trópico. Cada trago es una historia líquida que honra el mestizaje, las risas, las heridas… y la memoria.

Mientras tanto, en la cocina, la grandiosa y muy cálida chef Rebeca de Anda se adentra en su propio arte. Aquí el fuego no es sólo técnica: es lenguaje. Ingredientes como la papaya, el maíz, el mamey o la chicatana se presentan en platos que saben a mar, a monte y a casa.

Hay pozole mulato, costillas de elote con mayonesa de chicatana, chorizo de atún ahumado y cachete de res sobre polenta. Y para cerrar, postres con carácter, como el camote dulce con helado de cardamomo o el plátano asado con cheesecake de poro.

Pero Bartolomé no es un restaurante de autor. Es algo más cercano. Es una cantina tropical, es cocina de raíz, es ese espacio donde un cóctel puede acompañarte en un duelo o en una celebración, y un plato puede reconectar con un recuerdo que no sabías que tenías. Aquí no se sirve por moda, sino por memoria. Aquí no se cocina para impresionar, sino para decir algo verdadero.

En un mundo donde la coctelería suele correr tras la estética, Bartolomé ha decidido bajar la velocidad para honrar otra cosa: lo que cura, lo que nutre, lo que reconcilia. Su mixología nace de una investigación profunda sobre bebidas tropicales endémicas, aquellas que fueron silenciadas o interrumpidas por la historia colonial, y que hoy encuentran aquí una nueva voz, sin nostalgia, pero con mucha raíz.

Bartolomé es, al final, una experiencia que se vive con los sentidos y el alma. Un rincón que invita a quedarse un poco más. A brindar lento. A comer con atención. A volver al origen no como una moda, sino como una forma de resistencia y belleza. Y en una ciudad como Mérida que cada vez tiene más que ofrecer, este lugar desea ser uno de esos secretos que vale la pena compartir.

Instagram: @bartolomemx